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2- Plantas anemógamas 3- Bibliografía Resumen A finales de febrero se puede decir que la primavera ya se palpa en el ambiente. Realmente, durante unas semanas, la primavera va a flotar en el aire. De una forma más o menos ostentosa numerosas plantas van a utilizar el viento como forma de dispersión, bien del polen, bien de sus semillas. Gramíneas y árboles como la encina y el olivo o cipreses y pinos confían en el viento para transportar el polen. El único problema es que algunas personas van a desarrollar diferentes tipos de reacción alérgica a estas partículas y rinitis, picores o asma van a prodigarse entre los más sensibles. Palabras-clave: polen, primavera, plantas anemófilas o anemógamas, viento. Numerosas plantas utilizan el viento como medio para asegurar su reproducción, ya sea diseminando sus células reproductoras, ya sean sus frutos y semillas. Casi de forma imperceptible, casi invisibles, millones de granos de polen flotan en el aire buscando fecundar flores femeninas y produciendo en algunas personas sensibles, las reacciones alérgicas típicas de la primavera. También, pero de forma más notoria, durante unas semanas, parques y choperas se ven envueltas en una sorprendente nieve de masas algodonosas que cubren el suelo. Se trata de las semillas de los chopos y álamos que son muy diminutas y flotan en el aire gracias a esos filamentos algodonosos. Se trata, en ambos casos, de dos fenómenos desencadenados por algunas especies del reino vegetal para cumplir su ciclo reproductivo. Por una parte la fecundación y por otro la dispersión de frutos o semillas. Las plantas al evolucionar y adaptarse al medio terrestre debieron buscar un medio alternativo al agua para realizar su ciclo reproductor, siendo el aire el fluido que permite transportar sus células reproductoras. En muchas plantas la fecundación de las flores femeninas se debe realizar con polen de otras flores, por lo que éste debe ser transportado mediante al agua, los animales o el viento. En Botánica se denomina anemófilas o anemógamas (del griego anemos, viento) a las plantas cuya polinización se realiza mediante el concurso del viento. La palabra polen procede del término latino pollen que servía para designar al polvo muy fino, a la flor de la harina. Cada grano de polen es una célula de forma y de dimensiones variables, generalmente redondeada u ovoide, cubierta por dos membranas. La más exterior o exina puede ser lisa o estar adornada de surcos o verruguitas. Los granos de polen pueden tener un tamaño muy variable. Desde 2,5 micras (la micra es la milésima parte del milímetro) a 250 micras los más grandes, como los del maíz y la yuca. Lo normal es que tengan un tamaño entre 20 y 50 micras. La naturaleza del polen está determinada por el medio de transporte. Así los granos destinados a ser transportados por el viento son lisos y ligeros. Por el contrario, cuando deben adherirse a los animales, generalmente insectos, presentan un tamaño mayor y una superficie rugosa o viscosa. Como la polinización mediante el viento es menos eficiente que la realizada por insectos y depende más del azar, se compensa con una mayor producción de polen. Se estima que una hectárea de pino silvestre (Pinus sylvestris) produce anualmente entre 10 y 80 kilogramos de polen. El polen puede viajar a miles de kilómetros. En determinadas condiciones atmosféricas, pólenes de plantas africanas llegan hasta España y Francia. os científicos han descubierto que las flores femeninas, receptoras de los granos de polen, han desarrollado diversas estrategias para favorecer la aproximación y captura de los mismos. Así, se ha comprobado que la estructura de los conos femeninos de los pinos, y su ubicación en el extremo de las ramillas, permite crear turbulencias en las corrientes de aire, con lo que los granos de polen que flotan en dichas corrientes pierden velocidad y caen hacia el cono femenino. El polen es una interesante fuente de información en Paleoecología. La Paleoecología es una rama de la Ecología que estudia los ecosistemas del pasado a través de los fósiles. Pues bien, los granos de polen que se encuentran fósiles en los sedimentos son la mejor fuente de información sobre la vegetación que existió en el pasado en una determinada región, y de ahí pueden deducirse otros factores como los climáticos. Por otra parte está la dispersión de frutos y semillas gracias al viento y que no tiene que ver con la polinización anemógama. En Botánica se denominan plantas anemócoras a aquellas que dispersan sus semillas por el aire, lo que es habitual entre las plantas superiores. En algunos casos esas semillas están dotadas de mecanismos que les permiten desplazarse a grandes distancias y, en otros, apenas para planear cuando caen. El ejemplo de las semillas algodonosas de los chopos que flotan durante semanas es el más aparatoso y sorprendente. Como medio de vuelo existen diversas soluciones. El caso de las semillas con penacho de pelos algodonosos de chopos y sauces es uno de ellos. Otros frutos o semillas llevan alas y se denominan sámaras, como el olmo y el fresno. Otro mecanismo es el de los vilanos, semillas dotadas de pelos o escamas en forma de corona que les otorgan flotabilidad en el aire.Las plantas anemógamas se caracterizan por tener flores muy discretas y muy poco llamativas. Pero su polen flotando en el aire afecta a personas sensibles produciéndoles reacciones alérgicas estacionales (polinosis) que van desde rinitis y estornudos al asma bronquial. He aquí algunos grupos de plantas anemógamas: Gimnospermas: Son las plantas con flores más primitivas y las que primero colonizaron la Tierra. Las gimnospermas más abundantes y conocidas son las coníferas. A este grupo pertenecen pinos y cipreses. Diseminan el polen durante marzo y abril. Acúmulos y manchas del polen amarillo en forma de polvo proveniente de cipreses y pinos se pueden observar en el suelo de las calles y plazas y en los charcos, tras el lavado de cualquier chaparrón primaveral. Gramíneas: Es una amplia familia de plantas herbáceas de tallos huecos, que engloba a los cereales (trigo, avena, cebada, maíz) y numerosas especies de estepas y praderas (césped, grama). Se ha comprobado que las gramíneas, dotadas de tallos elevados y flexibles, posibilitan que las espigas se balanceen con la más leve brisa. Así las flores femeninas de las espigas barren un amplio campo pudiendo encontrarse con el polen en suspensión. Oleáceas: Es una familia de plantas que engloba tanto árboles como arbustos. Pertenecen a este grupo el olivo, el fresno, el aligustre y el lilo. Se utilizan mucho como ornamentales, por lo que su polen se halla cada vez más en las ciudades. El polen del olivo tiene especial fama de alergénico. Disemina de mayo a junio. Quercíneas: Es un diversificado grupo de plantas leñosas, dentro de las que se incluyen los robles, la coscoja y las encinas. Las flores masculinas productoras de polen se disponen en amentos o espigas colgantes, de color amarillento las cuales que se disponen en grupo. La encina disemina entre abril y mayo. Urticáceas: Es una familia de plantas herbáceas con flores muy diminutas agrupadas en glomérulos. Son plantas que de por sí ya poseen pelos urticantes o irritantes. A este grupo pertenecen las ortigas y la parietaria, típicas de baldíos, ribazos y linderos.Mapa-calendario político de España". José María Cortada Macías. 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