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ANSAR denuncia públicamente la destrucción del río Jiloca en su
tramo bajo
Zaragoza, 3 de agosto de 2000
La Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) considera una burla las
declaraciones de responsables de CHE y de DGA de que el río se regenerará en
dos años y pide la dimisión de los responsables de Medio Ambiente.
Las obras de acondicionamiento del cauce del río Jiloca, que realiza la CHE en el
tramo bajo (Navarrete del Río-San Martín del Río-Daroca, Daroca-Calatayud) tanto
en provincia de Teruel como de Zaragoza, están causando un impacto extremadamente
negativo en el río. Las denominadas obras de limpieza suponen la destrucción
sistemática de la vegetación ribereña, alteración de los perfiles del cauce,
destrucción del lecho del río al trabajar la maquinaría pesada por el
propio cauce, la destrucción de la vegetación acuática y mortalidad de
peces al ser extraídos del cauce con la grava.
La destrucción de la vegetación ribereña (chopos, sauces, fresnos) hace que el
sol llegue hasta el agua, aumente la temperatura de ésta y descienda el nivel
de oxígeno, con lo que los animales acuáticos obreviven con graves
dificultades o perecen. Al desaparecer la vegetación también quedan
desprotegidas las orillas ante la fuerza del agua.
Con el reperfilado de las orillas y la extracción de gravas del lecho se
destruye el hábitat de los animales invertebrados y las plantas acuáticas,
aumenta la turbidez del agua y las partículas en suspensión, así como el
poder abrasivo de la corriente, con los problemas que esto ocasiona a los
organismos acuáticos.
ANSAR denuncia las prácticas agresivas de la CHE y el consentimiento y la falta
de control de la Consejería de Medio Ambiente de la DGA, hechos que se
repiten río tras río en el Jalón, desde el mes de marzo, luego en la cuenca del
Ribota y, ahora, en el Jiloca.
ANSAR exige la paralización de este tipo de obras en el Jiloca y la planificación
cuidadosa de las intervenciones en los ríos con tareas puntuales no agresivas
en vez de tratamientos masivos intensivos.
ANSAR pide la dimisión del presidente de la CHE y del ingeniero de zona por
perseverar en tratamientos agresivos sobre los ríos, por falta de sensibilidad ambiental y por aplicar
modelos incompatibles con el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y por no merecer
estar en un organismo integrado en el Ministerio de Medio Ambiente.
ANSAR pide la dimisión del Consejero de Medio Ambiente y del Director General de
Medio Natural de DGA por permitir reiteradamente a la CHE realizar este
tipo de intervenciones y decir públicamente que el río se regenerará
fácilmente (Heraldo, 28 de julio de 2000). ANSAR pide públicamente que esas
declaraciones desde DGA de regeneración del río en dos años se den por escrito y
firmadas y con un informe técnico que así lo demuestre.
ANSAR denuncia así mismo la falta de caudal ecológico en varios tramos del
río Jiloca, en algunos tramos el río está seco en varios km, como en el tramo
Montón-Maluenda, por la extracción abusiva de caudales para las acequias de
riego igualmente ante la permisividad de DGA.
ANSAR cree que las obras:
Están injustificadas (sólo se argumenta la presión de los alcaldes ante la CHE)
ya que no se esgrimen informes técnicos de limnólogos y biólogos que recomienden
este tipo de actuaciones. Son un despilfarro de dinero público.
Estas obras fueron alegadas por ANSAR ante CHE cuando se anunciaron en 1988 y
desde entonces no se ha recibido contestación desde ese organismo, como
es habitual.
Las obras de limpieza son excesivas e innecesarias ya que la limpieza sólo
debería afectar a troncos caídos u obstáculos notables, nunca trabajando
con maquinaria en el lecho fluvial o destruyendo árboles vivos de las
orillas.
Se hacen sin control, ya que los maquinistas trabajan sin vigilancia de
la guardería de CHE o de Medio Natural de DGA. Además, las condiciones que
impone DGA no se cumplen en la mayoría de los casos.
Las obras pueden afectar a especies vegetales singulares y destruir, si no
lo han hecho ya, las poblaciones del geranio silvestre Geranium benedictoi en
Navarrete del Río, planta que habita herbazales y sotos ribereños, la cual
está considerada un endemismo iberolevantino (exclusiva del levante
peninsular) y una de las pocas citas procede de esa localidad de Teruel.
En fin, lo de nuestros ríos es inconcebible en un país de la UE que va
a entrar en el siglo XXI.
1 agosto de 2000
ANSAR
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