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ECOLOGISTAS EN ACCIÓN pide mayor dotación presupuestaria y de
personal en la lucha contra incendios.
Zaragoza, 3 de agosto de 2000
Según un informe realizado por Ecologistas en Acción sobre incendios
forestales en el Estado español, en las dos últimas décadas el fuego ha
arrasado una superficie forestal de 4.047.239 hectáreas, lo que supone
el 15,38% de la superficie forestal total. A diferencia del Ministerio
de Medio Ambiente, Ecologistas en Acción considera que se invierte poco
en prevención, estudio de las causas de los incendios, detención de los
culpables en los incendios intencionados y en formación y contratación
de personal especializado. La reducción de hectáreas quemadas en los
últimos cuatro años se ha debido al elevado volumen de precipitaciones.
A pesar de que la superficie media quemada en la década de los 90
(159.936 ha/año) ha disminuido con respecto a la superficie forestal
media de la década de los 80, (244.788 ha/año), no lo ha hecho el número
de incendios que sigue una evolución ascendente. Las zonas de mayor
riesgo son el noroeste (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y las
provincias de León y Zamora) y el mediterráneo, especialmente Cataluña y
Levante. Estas zonas han acaparado históricamente el mayor número de
incendios y las mayores extensiones de superficie quemada. En cuanto a
las causas, es el ser humano, sin lugar a dudas, el principal causante
de los incendios forestales, bien por la quema agrícola, quema de pastos, negligencia o sencillamente por
la intención premeditada de incendiar.
Según Ecologistas en Acción, al comparar las fluctuaciones en los datos
de superficie quemada en las dos últimas décadas (80/89 y 90/99) se
pone de manifiesto la importante relación que existe con las variaciones
del clima. Los picos máximos coinciden con años de fuerte sequía, sobre
todo, en los meses de verano y en menor medida de primavera. Cuando la
primavera y/o el verano son escasos en precipitaciones, especialmente en
las zonas de mayor riesgo, el número de incendios y la superficie quemada aumentan vertiginosamente, como
ocurrió en 1989 y en 1994.
A juicio de Ecologistas en Acción, la causa fundamental en la reducción
de la superficie quemada en los últimos cuatro años viene motivada por
el elevado volumen de precipitaciones, esencialmente, en las zonas de
riesgo. En este sentido Ecologistas en Acción, difiere de las motivaciones triunfalistas expuestas por
el Ministerio de Medio Ambiente hace unas semanas en las que se afirmaba
que tal descenso se debía, básicamente, a las medidas preventivas y
a la formación de especialistas.
Según la organización ecologista, la mayoría de las actuaciones
englobadas dentro de este término no son preventivas, ya que, no inciden
sobre las causas de los incendios. La verdadera prevención consiste en
evitar las causas que originan los incendios no en intentar controlar
uno ya iniciado. Cuando el 90% de los incendios tienen causas humanas,
la prevención estriba en que no se encienda fuego en el monte en momentos, situaciones o condiciones que
puedan desembocar en un siniestro. Se trata, además, de desarrollar medidas de vigilancia y
disuasión y plantear alternativas a los usos de riesgo para evitar los
incendios.
La prevención real significa hacer gestión forestal y para ello se
necesita un incremento de los presupuestos generales para el sector
forestal, cumplir las previsiones presupuestarias marcadas por los planes forestales de las diferentes
comunidades autónomas y fomentar una auténtica selvicultura preventiva. Ésta
debe perseguir la evolución de nuestros montes hacia estados de madurez, donde la heterogeneidad de las
masas forestales y la eliminación de la continuidad del combustible sean
los principales objetivos.
Otro aspecto que se pone de manifiesto en este informe es la necesidad
de recuperar el protagonismo de las administraciones forestales autonómicas, en el sentido en el que
deben crearse unidades especializadas de prevención de incendios que dirijan presupuestos,
confeccionen planes comarcales teniendo en cuenta las principales causas
y riesgos de los incendios en cada zona y proporcionen asesoramiento y
apoyo a propietarios, ayuntamientos, bomberos, etc.
Es indispensable establecer equipos profesionales (ingenieros, técnicos,
agentes forestales, bomberos, etc.)
integrados y conocedores del territorio. En este sentido sería necesario la formación, dentro del
Cuerpo de Bomberos, de personal especializado en incendios forestales,
conocedores de cada comarca y de las diferentes técnicas de extinción
de incendios forestales. O bien, la contratación, por parte de este
Cuerpo, durante los meses de verano, de trabajadores forestales locales
especializados en prevención y extinción de incendios forestales.
Más información: Mª Angeles Nieto
Mazarrón 656 92 50 82
2 de agosto de 2000
Ecologistas en Acción
Ecologistas en Acción
http://www.pangea.org/spie/ecologistas/aragon.html
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