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Concluyen las Jornadas sobre Conservación y Gestión del Patrimonio Fluvial Aragonés desarrolladas en Huesca.

UNIVERSIDAD Y ECOLOGISTAS EXIGEN UNA GESTIÓN DIFERENTE PARA LOS CAUCES FLUVIALES.

Huesca, 7 de octubre de 2002

El nexo común de los trece ponentes de las Jornadas sobre Conservación y Gestión del Patrimonio Fluvial Aragonés celebradas en Huesca ha sido la exigencia a la administración de un modelo de gestión diferente del patrimonio fluvial. Han resaltado también la consideración de patrimonio que debe tener nuestra riqueza fluvial.

Las Jornadas, organizadas por la Universidad de Zaragoza y Ecologistas en Acción, insistieron en la idea de defender la conservación de los cauces y riberas originales, antes que construir escolleras y canalizaciones. Durante las diferentes ponencias se pudo observar cómo ha quedado demostrado ante las diferentes riadas, que las escolleras y diques crean una falsa imagen de seguridad, puesto que el río vuelve a ocupar ante una crecida su área de inundación habitual. Por ello se coincidió plenamente en que si se respeta la dinámica fluvial de los ríos estamos asegurando un factor importante de protección civil.

Igualmente las ponencias destacaron que la excesiva regulación de las masas fluviales para usos hidroeléctricos, agrícolas y urbanos provoca la disminución de organismos vivos, afectando muy gravemente a las especies más sensibles como las náyades u almejas de río, y la fauna piscícola y rompe la dinámica fluvial, lo cual supone importantes daños sociales y económicos.

De la misma manera, las extracciones de áridos en las cuencas ocasiona, muchas veces, la desaparición del soto fluvial. Para evitar el almacenamiento de derrubios, se apuesta por unos cauces menos modificados, donde la propia dinámica fluvial permita la limpieza del mismo. Otro impacto sobre el soto es la proliferación de plantaciones de chopos en las orillas del río.

Se criticó la falta de una puesta decidida por el deslinde del dominio publico hidráulico, sobre todo teniendo en cuenta que éste se consideró como insuficiente y poco definido. Algunos ponentes abogaron por constituir una espacio libre fluvial para aquellos ríos más activos hidrológica y morfológicamente.

Diversos especialistas manifestaron el enorme problema que representa para la conservación de diversas especies autóctonas amenazadas (catalogadas) la proliferación de las especies introducidas por el hombre (mejillón cebra, peces...) Los participantes se mostraron asimismo muy preocupados por los permanentes vertidos de residuos tóxicos de los polígonos industriales de Sabiñánigo y Monzón que se acumulan en los organismos vivos, provocando la muerte a los situados en la cumbre de la pirámide alimenticia. En este sentido apuntaron la necesidad de publicitar las multas que impone la Confederación Hidrográfica del Ebro con fines ejemplarizantes.

La Directiva Marco del Agua se presenta como una esperanza de futuro para que se puedan recuperar las masas fluviales bajo todos los prismas, ya que obliga a situar estas corrientes a unos niveles de calidad ambiental suficientes a fecha de 2014. Igualmente se apostó por facilitar la labor de la ciudadanía para denunciar las afecciones a los ríos y la necesidad de crear una fiscalía especializada en delitos contra medio ambiente para investigar los incumplimientos de la normativa de aguas. En los apartados de legislación hubo una crítica generalizada al Plan Hidrológico Nacional, tanto en lo referente al trasvase como por la continuidad de construir nuevos grandes embalses. En definitiva se valoró la importancia del patrimonio fluvial aragonés y se apostó por la necesidad de conservarlo y recuperar las zonas degradadas.

Ecologistas en Acción - Aragón.

 


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